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La barrera idiomática , una zancadilla a la hora de hacer negocios

Cuando aparece una buena oportunidad de negocio, hay que hacer lo posible para materializarla. Sobre todo en tiempos en los que la economía mundial parece estar estancada, algo aparentemente tan simple como el idioma no puede ser una traba.

Las barreras culturales y de comunicación son una de las principales causas de fracaso en los negocios internacionales y muchos negocios se truncan por no llegar a entender a la otra parte o por comprender mal un término.

Las empresas que compiten a nivel internacional deben tener un buen dominio de los idiomas, sobre todo del universal: el inglés. De esta manera se puede ser competitivo sin importar la frontera y cada compañía podrá ofrecer respuestas y soluciones rápidas ante cualquier problemática.

En los últimos años, los negocios internacionales y la colaboración entre personas de distintos países han crecido notablemente y han conseguido un éxito rotundo. Esta progresiva globalización ha hecho que las empresas se decanten por empleados que sepan desenvolverse en  varios idiomas y sepan dar salida a las necesidades de potenciales clientes que llegarán de todas partes del mundo.

A día de hoy, uno de los mayores obstáculos que surgen en un entorno laboral internacional es la diferencia en cuanto a tradiciones culturales o en cuanto a normas de trabajo que tiene cada compañía. Debido a esto, las grandes empresas buscan unificar criterios y procedimientos laborales, buscando el éxito en la colaboración de trabajadores residentes en distintos países.

El informe “Compitiendo a través de las fronteras”,  basado en un profundo análisis de más de 500 ejecutivos trabajadores de distintas empresas del mundo, reveló que el 40% de los que fueron encuestados en España están preocupados por las dificultades que surgen cuando desean comunicar en un idioma distinto al materno.

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